Durante un recorrido por el mercado cooperativo del departamento de Godoy Cruz, Omar Carrasco, presidente de la Unión Frutihortícola Argentina, explicó que algunos productos registraron subas muy marcadas, como es el caso de la manzana.
“Hoy una caja embalada está en 80 mil pesos y llegó a valer hasta 120 mil. Son números muy grandes y es importante decirle al consumidor que no pague una mercadería cara, porque puede suplantarla por otra”, señaló.
En ese sentido, destacó que existen alternativas con buenos precios y producción local, como el durazno y el damasco, que permiten reemplazar los productos más caros sin dejar de consumir frutas.
Consultado sobre las causas de estas subas, Carrasco explicó que influyen factores climáticos y productivos.
“Hubo temporales y heladas en Río Negro que afectaron muchísimo la producción y se terminó la cosecha antes de tiempo. Ahora tenemos que esperar unos 10 o 15 días para que empiece la producción del Valle de Uco”, detalló.
Esta situación, según indicó, se refleja directamente en el consumo.
“Las ventas han descendido notablemente. Una, porque a la gente no le alcanza el dinero. Y otra, porque algunos precios se han ido muy altos, como el limón, la palta, la papa y la cebolla”, afirmó.
Como ejemplo, mencionó que la papa pasó de costar $5.000 la bolsa hace apenas dos semanas a $12.000, más del doble en muy poco tiempo.
Carrasco también se refirió a la venta informal y a la necesidad de mayor control.
“Nos encontramos con gente vendiendo en la ruta una bolsa de papa o palta mucho más barata de lo que cuesta traerla. Entonces hay algo que no encaja. Para que las cosas sean parejas, tiene que haber control”, remarcó.
En ese marco, valoró los controles recientes de la policía rural y la fiscalización provincial, aunque insistió en que es necesario profundizar las medidas. Además, sostuvo que el productor hoy no logra cubrir los costos de producción con los precios de venta.
Finalmente, Carrasco se refirió a la necesidad de apoyo estatal para impulsar cambios estructurales en el sector y fomentar el consumo.
“El cambio de matriz productiva se puede hacer, pero lleva un costo muy alto. Si no participa el gobierno, el productor no lo puede lograr. También es fundamental promover el consumo de frutas y verduras, empezar desde las escuelas y trabajar en campañas de concientización”, concluyó.
